Podólogos
Agenda, sesiones clínicas, herramientas podológicas e informes listos para imprimir. Suma a tu recepcionista sin costo adicional.
Podoraa
Podoraa reúne tu agenda, el expediente clínico y los pagos en un solo lugar. Tú sigues atendiendo como siempre: la plataforma se encarga de lo repetitivo.
Cada perfil ve lo que necesita: desde el podólogo en consultorio hasta la recepción y la dirección de clínica.
Agenda, sesiones clínicas, herramientas podológicas e informes listos para imprimir. Suma a tu recepcionista sin costo adicional.
Suma podólogos (5 incluidos, 8 en Premium) y recepcionistas ilimitadas, gestiona suscripciones, registro de pagos compartido, WhatsApp y la visión global del negocio.
Calendario, pacientes, mensajes y cobros, sin entrar a las sesiones clínicas.
Podoraa convierte la administración de tu consultorio en algo simple y ordenado: recuerda las citas, mantiene el seguimiento al día y deja cada cosa registrada. Sin que cambies tu manera de atender.
Recordatorios y confirmación automática por WhatsApp, sin límite de mensajes, para que cada hueco de tu agenda se aproveche.
Te avisa a quién hace tiempo que no ves, para que retomes el contacto y el seguimiento del tratamiento cuando corresponde.
Agenda, expediente clínico y registro de pagos en un solo flujo, con recepcionistas ilimitadas que absorben el papeleo, para que tu energía vaya a los pacientes.
Analíticas de ventas, rentabilidad y ocupación para invertir con confianza donde más rinde.
Empieza con lo esencial y activa las funciones de crecimiento cuando las necesites.
Para clínicas que quieren crecer y medir el negocio.
$160 /mes por clínica
Para equipos: la operación diaria de toda la clínica.
$100 /mes por clínica
Para el podólogo que quiere crecer con datos.
$40 /mes por profesional
Para el podólogo que trabaja solo: todo lo necesario día a día.
$25 /mes por profesional
Recordatorios de WhatsApp sin límites* en todos los planes. Precios en USD.
* Podoraa no cobra por mensaje ni te impone un tope propio. El volumen que puedes enviar depende del nivel que Meta asigne a tu cuenta de WhatsApp Business y de sus políticas vigentes.
Y detrás de cada función, un objetivo: menos tareas administrativas, más tiempo con tus pacientes y el control de tu consultorio siempre en tus manos.
Calendario por profesional, citas, ocupación y métricas de agenda en tiempo real.
Ficha completa, antecedentes, demografía y seguimiento del vínculo con tu consultorio.
Sesiones estructuradas, plantillas personalizables, exploración y documentos clínicos.
Registro automático de tratamientos y pagos, estado de cuenta del paciente y cierres diarios del consultorio.
Recordatorios y seguimiento de pacientes desde la misma plataforma, sin límite de mensajes.
Logo, impresión, paleta de colores, diseño de la ficha clínica y marca de agua en todo tu espacio de trabajo.
Sin instalar nada y sin migrar de golpe: empiezas con lo que ya tienes, a tu ritmo.
Tu logo, tus colores y los horarios que ya manejas. Sumas a tu recepcionista sin costo adicional y la agenda queda igual a como la llevas hoy.

Recordatorios automáticos por WhatsApp, sin límite de mensajes. Compartes tu enlace de reservas y tus pacientes agendan viendo la marca de tu clínica, no la nuestra.

Registras la sesión con tus plantillas, la exploración podológica y los informes listos para imprimir. El pago queda anotado en el mismo flujo, sin cambiar de pantalla.

Ventas, rentabilidad, ocupación de agenda y a qué pacientes hace tiempo que no ves. Los datos ya están ahí el día que los necesites.

No es que esas herramientas estén mal hechas: es que no fueron pensadas para un consultorio de podología, y el trabajo de sostenerlas lo terminas haciendo tú.
La ficha del paciente vive en archivos sueltos que se duplican, se pisan entre versiones y solo abre quien tiene el archivo. Buscar la evolución de una lesión implica abrir documentos uno por uno.
Expediente clínico podológico estructurado, con imágenes por sesión y el histórico completo de cada paciente en una sola ficha.
Guarda la hora, pero no sabe qué tratamiento es, cuánto cuesta, si se pagó ni a quién hay que recordarle que venga. La agenda y la clínica quedan en dos mundos separados.
Agenda, tratamiento, cobro y recordatorio por WhatsApp son la misma cosa: registras la sesión y todo lo demás queda anotado.
Está construido para medicina general: campos que no usas, y ninguno para la exploración podológica, el mapa del pie o el seguimiento de una onicocriptosis.
Pensado para podología, podiatría y pedicuría: plantillas clínicas del área, informes listos para imprimir y las métricas de un consultorio podológico.
Gestiona citas y cobros, pero no es un expediente clínico: no guarda exploración, ni evolución, ni imágenes por sesión, y no está pensada para los plazos de conservación que exigen los datos de salud.
La misma agilidad para agendar y cobrar, pero encima de un expediente podológico que sí conserva y demuestra lo que hiciste en cada sesión.
Diez puntos que conviene revisar antes de decidirte, trabajes solo en tu consultorio o lleves una clínica podológica con varios profesionales.
Una agenda para podólogos no es un calendario genérico: necesita duración por tipo de tratamiento, varios profesionales en paralelo y ver de un vistazo los huecos libres de la semana. Si tienes que cuadrar a mano quién atiende a quién, la agenda no está haciendo su trabajo.
El expediente clínico podológico tiene su propia estructura: exploración del pie, lesiones, tratamientos aplicados, imágenes de cada sesión y evolución en el tiempo. Un campo de notas libre no sirve para consultar el histórico de un paciente tres años después.
Buena parte del trabajo en podología es recurrente: revisiones, curas, controles cada pocas semanas. El sistema debería avisarte de a qué pacientes hace tiempo que no ves, en lugar de que dependas de acordarte.
Control financiero podológico: qué se cobró, qué queda pendiente, cuánto entró hoy y qué tratamientos son los que sostienen el consultorio. Si los cobros viven en un cuaderno aparte, cerrar el mes se convierte en un trabajo de reconstrucción.
WhatsApp es por donde se comunican tus pacientes. Que los recordatorios de citas salgan desde el mismo sistema — y que la confirmación vuelva a la agenda sola — es la diferencia entre reducir las ausencias y escribir uno por uno cada tarde.
Reservas online con tu enlace y tu marca, para que el paciente agende cuando le va bien sin llamar. Debe respetar tus horarios reales y la disponibilidad de cada profesional, no ofrecer huecos que después tienes que cancelar.
Si tienes recepcionista, necesita ver el calendario, los pacientes y los mensajes sin acceder a los datos clínicos. Un software que solo tiene un tipo de usuario te obliga a elegir entre darle todo o no darle nada.
Ventas, rentabilidad por tratamiento, ocupación de agenda y pacientes que dejaron de venir. Sin esto sabes cómo fue el mes por sensación; con esto sabes qué cambiar.
Son datos de salud. Pregunta por cifrado, control de acceso por rol, registro de auditoría, política de retención y qué pasa con la información si un día te vas. Guardar expedientes clínicos en una hoja de cálculo compartida no cumple con nada de esto.
Tu logo en los informes que imprimes y en la página donde reservan tus pacientes. La marca que ve el paciente debe ser la tuya, no la del proveedor del software.
Regístrate en minutos. Tu consultorio sigue siendo tuyo: Podoraa solo se encarga de lo repetitivo.